Violinista en una postura forzada

Cuidando las Artes Escénicas

Bailarines y músicos realizan en muchos casos una actividad tan exigente como deportistas de alto rendimiento. El Colegio está realizando una campaña para ayudarles a cuidar su salud.

Aportar herramientas, apoyadas en la evidencia científica, que ayuden a mejorar la salud de los profesionales de la danza y de la música, prevenir lesiones musculoesqueléticas y agilizar la recuperación de las mismas, son los principales objetivos de la campaña que desarrolla el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) en toda la red de conservatorios de la región.

Otro de los objetivos de la campaña es romper con falsas creencias comunes entre diversas profesiones que trabajan sobre los escenarios, como que es normal sufrir dolor y tener que soportarlo, que los músicos no necesitan realizar un calentamiento físico o que en danza solo hay que estirar de forma estática antes de la actuación o clase, entre otros.

Muchas de las disciplinas artísticas se parecen al deporte de élite: tienen en común jornadas maratonianas, largos ensayos y actuaciones muy exigentes. En danza se puede llegar a entrenar hasta siete horas diarias y los músicos, en un grado medio, profesional o superior, tienen que dedicarle tiempo a su instrumento todos los días, sin excepción. Sin embargo, solo algunos espectáculos musicales y compañías grandes tienen a un fisioterapeuta en plantilla, mientras que un deportista sí cuenta con ese apoyo”, señala Alexandra Montón, presidenta del Comité de Expertos en Artes Escénicas del CPFCM.

Normalización del dolor

El cuerpo es la principal herramienta de trabajo de músicos, bailarines o actores, que a veces se esfuerzan hasta el límite. Cuidarlo es fundamental para asegurar su rendimiento profesional y los fisioterapeutas madrileños tratamos de ayudarles a que puedan trabajar en condiciones óptimas”, continúa Alexandra Montón.

Sin embargo, añade esta fisioterapeuta, “durante mucho tiempo se había normalizado que los artistas tuviesen dolor a causa de largos ensayos, con posturas mantenidas durante mucho tiempo o lesiones. Hoy, en cambio, hablar de dolor ya no es un tabú en artes escénicas y las rutinas de muchos de los planes educativos, sobre todo los de danza, incluyen un programa de calentamiento y estiramiento actualizado y muy completo. Pero aún hay centros en donde sigue siendo necesaria una labor de concienciación global de todos los profesionales”.

Además, “nosotros no intervenimos en la técnica artística, que corresponde a los maestros y profesores, sino en aquellos aspectos de la ejecución del movimiento que pueden incrementar el riesgo de lesión, proponiendo ajustes que favorezcan una práctica más segura y eficiente”, aclara Alexandra Montón.

La carga de los ensayos

La ejecución cotidiana de movimientos repetitivos, el gesto, sobrecargas, falta de calentamiento previo y de estiramientos, acaban ocasionando lesiones, que son diferentes según la disciplina artística.

Desde el Comité de Expertos en Artes Escénicas del CPFCM también inciden en la importancia de que los artistas aprendan a activar sus cuerpos en los momentos adecuados, y conocer técnicas de relajación que les ayuden en las situaciones de más nervios y exigencia física.

La Fisioterapia puede ayudar a estos profesionales a gestionar los descansos en las largas horas de ensayos, dando pautas y aconsejando calentamiento y estiramientos que reducirán el agotamiento muscular; recomendar qué ejercicio terapéutico es el adecuado para cada práctica y para cada persona en función de su actividad y estructura corporal, lo que mejorará su resistencia a la fatiga; y enseñar una adecuada y correcta respiración para que los discursos, frases musicales o movimientos sean a largo plazo más eficaces energéticamente, entre otras cuestiones.

Éxito de la campaña

La campaña, que se inició en 2024, se denomina “MÁS Artes Escénicas” (con la M de “movimiento”, la A de “acondicionamiento” y la S de “salud”).

Está orientada a los primeros niveles de las enseñanzas de artes escénicas (bailarines, músicos y actores), para fomentar buenos hábitos desde la juventud, de manera que los estudiantes los incorporen a sus rutinas en el futuro, durante su actividad profesional.

En el caso de música, estamos impartiendo los talleres en todos niveles (básico, elemental y profesional) de instrumento en los conservatorios, con muy buenos resultados. Lo que necesitamos es que el músico entienda el proceso de creación de una lesión y que aprenda a verse a sí mismo como un ser integral con dos partes: el cerebro musical y el propio cuerpo”, sigue Alexandra Montón.

Respecto al balance, “la campaña está funcionando bien en todos los conservatorios en los que se ha desarrollado hasta ahora, con un gran interés por parte de estudiantes y profesorado. En muchos de ellos se ha solicitado también al CPFCM el diseño de talleres específicos para un sector más profesional, como el nivel superior de música o danza. Aún así, queda mucho trabajo por hacer y queremos llegar también a otros centros, como escuelas de música municipales, profesionales y conservatorios o academias de actores”, señala Alexandra Montón.

Talleres

Esta actividad está formada por dos talleres, donde la práctica es lo más importante, a través de la participación y la realización de diversas dinámicas.

En el primer taller se abordan, entre otros contenidos, los múltiples factores que pueden causar una lesión musculoesquelética y conceptos como capacidades y demandas, para que las personas que trabajan en las artes escénicas aumenten la labor preventiva al entrenar. “Ese trabajo previo con fisioterapeutas les ayudaría a evitar numerosos problemas y lesiones. Se trata de preparar el cuerpo para las demandas que tendrá que asumir. La diferencia entre lo que le exigimos al cuerpo y para lo que el cuerpo está preparado”, continúa Alexandra Montón.

Durante el segundo taller se pone más el foco en aspectos como dolor, fatiga, respiración y aquellos conceptos que van a ayudar a que la práctica sea más eficiente.

La campaña también pretende generar conocimiento entre estos artistas y ayudarles a comprender qué sucede en su organismo cuando se mantienen rutinas que no les benefician, como practicar durante un tiempo prolongado sin parar, normalizar el dolor, o no escuchar a tu propio cuerpo.

Cualquier conservatorio interesado puede ponerse en contacto con el CPFCM para solicitar los talleres (cpfm@cfisiomad.org; 91 504 55 85). Se trata de una acción gratuita para conservatorios y participantes, ya que está subvencionada por el Colegio.

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